Decimos que amamos a nuestro prójimo.
¿Pero realmente lo amamos? ¿L ayudamos
cuando está en una necesidad? Puede ser ayuda
financiera, apoyo emocional o simplemente
escuchándolo cuando tenga deseos de hablar.
Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no
a los hombres, sabiendo que Dios recompensará
a cada uno por el bien que haga.
Efesios 6:7-8
