
El individualismo, la soledad, el afán por el éxito material y otras cosas del día a día, hacen que la perspectiva de lo eterno se diluya en lo cotidiano.
Por eso el mensaje de hoy pretende que conozcas y vivas acorde con el modelo de amor que Dios nos ha enseñado a tener.
Vivimos en una sociedad donde las relaciones se rompen fácilmente, pero el amor de Dios nos instruye para vivir de una manera diferente
En la Biblia, en la primera carta a los Corintios, capítulos 13, versos 4 al 7, dice, “El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia, sino que se alegra cuando la verdad triunfa. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.” (NTV)
Imagina por un momento a una madre que cuida a sus hijos con paciencia infinita, reflejando el amor de Dios.
Este amor no es egoísta; soporta, cree y espera, como el de Cristo por nosotros.
Aunque esto es sencillo en palabras, pero realmente es profundo cuando se lleva a la práctica en la vida porque tiene el poder de transformar hogares y comunidades.
Ya sea con tu familia, con los amigos, en el trabajo, o aun en la iglesia, cuando las discusiones surjan, recuerda que el amor de Dios es infinito, puesto que te aseguro que te ayudara a perdonar a perseverar y a fortalecer tus relaciones con los demás.
Te motivo para que muestres este amor hoy siendo paciente con un familiar o amigo, evitando guardar rencores.
Pero también, haz un acto bondadoso sin esperar nada a cambio, así fortaleces tu fe, le encuentras propósito a tu vida y honras a Dios.
Oremos, “Amado Señor, gracias por tu amor perfecto que nos enseña a amar. Llena mi corazón con paciencia y esperanza para vivir en paz, servir a los demás y acercarme más a ti, lo oro en el nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia, sino que se alegra cuando la verdad triunfa. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.” 1 Corintios 13:4-7 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
