
Siempre es fácil agradecer y sonreír cuando todas las cosas marchan bien, es fácil creerle a Dios cuando estamos en una situación cómoda y agradable, es realmente fácil creer en el amor de Dios cuando estamos en la “cima de la montaña” y el sol brilla para nosotros.
¿Pero cuál es la actitud cuando se está bajo presión y dificultades?; ¿cuándo hay problemas financieros, problemas de salud, relaciones personales difíciles, cambios en la situación laboral, etc., como me comporto delante de Dios?
Lo más común es que en estos momentos en vez de sonreír, hay tristeza y angustia y lo que llega a la mente es la pregunta “¿Y dónde está Dios?”.
En gran medida esto pasa porque tenemos la creencia de que somos nosotros los que enfrentamos solos las situaciones de la vida o tal vez no hemos creído en la promesa de que el “Señor pelea la batalla por nosotros”; de que “la batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas” (Efesios 6:12).
La fe puesta en Jesús es aquella que confía en todas las promesas dadas por el Señor desde la creación del universo, no cambian, ni tampoco son para unos pocos, han sido dadas para todos los creyentes. ¡Gloria a Dios!, ¡Alabado sea su Santo Nombre!
En la Biblia, en el libro de los Salmos, capítulo 5, verso 11, dice, “Pero que se alegren todos los que en ti confían; que griten siempre de júbilo, porque tú los defiendes; que vivan felices los que aman tu nombre”. (RVC)
Cuando estés en dificultades llegará la tentación de recriminarle a Dios; el enemigo querrá hacer que dudes del poder y la presencia de Dios en tu vida; pero a cambio de ello lo que debes hacer es adorar, aunque surja la pregunta ¿cantar en medio de la dificultad?, si lo que hay es preocupación y angustia ¿Cómo puedo cantarle al Señor en esta situación?
Lo que quizás no sabes es que al cantar canciones de alabanza el ambiente se transforma, tu mente se mueve de la dificultad y se enfoca en el Señor todopoderoso.
Al cantar estamos diciéndole a Dios “yo canto de tu amor, de tu bondad, de mi fe en ti, del gran poder que hay en ti” y ésta es una de las maneras de activar nuestra fe en medio de la dificultad, es aprender a vivir en gozo porque amamos y exaltamos al nombre que es por sobre todo nombre, a Jesús, mi Señor y salvador.
¡Y de Él vendrá la victoria!
Oremos: “Señor, hoy canto en fe y alegría por tu bondad, amor, poder y gracia; la que derramas sobre nosotros en todo momento, tanto en la abundancia, en los momentos en los que todo marcha bien, como en los que llegan las dificultades. Decido cantar, adorar y creer que Tu mi Señor peleas la batalla por mí, sé que tu poder y gloria se manifestaran, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amen”
Versículo, “Pero que se alegren todos los que en ti confían; que griten siempre de júbilo, porque tú los defiendes; que vivan felices los que aman tu nombre”. Salmos 5:11 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
