
He conocido personas que se rinden antes de tiempo, ven un obstáculo y no ven opciones por lo tanto se deprimen o se entregan a la pena.
En la Biblia en la segunda carta de Reyes, capítulo 6, se relata del profeta Eliseo y de su siervo quienes están dentro de una casa y acababan de despertarse; en un momento el sirviente sale a buscar algo y se da cuenta de que están rodeados por un ejército enemigo.
Así que llama a Eliseo con gran temor; el profeta Eliseo sale y el siervo quiere saber qué va a hacer, así que en los versos 16 y 17 dice lo siguiente, “Y Eliseo le dijo: «No tengas miedo, que son más los que están con nosotros que los que están con ellos.»; Acto seguido, Eliseo oró con estas palabras: «Señor, te ruego que abras los ojos de mi siervo, para que vea.». El Señor abrió los ojos del criado, y éste miró a su alrededor y vio que en torno a Eliseo el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego ”. (RVC)
Luego de tener temor, de repente este siervo pudo ver el reino espiritual y lo que vio fue que el ejército natural enemigo estaba rodeado por el ejército de Dios.
Esta historia me sirve para decirte que “hay más en esta vida de lo que tú y yo podemos ver”.
Es impresionante la oración del profeta, creo que todos debemos hacerla, anhelando que nuestros ojos se abran para ver las cosas que Dios quiere que veamos.
Anhela ver si hay algo en la Palabra de Dios que no has visto, o si hay una conexión a lo largo de las Escrituras que no has identificado.
También debes anhelar ver si hay alguien en tu camino que necesite que tú les des una voz de aliento a sus vidas.
Nunca sabes lo que Dios podría mostrarte si le pides que abra tus ojos a las cosas que Él quiere mostrarte. No quieras vivir con vendas en los ojos espirituales, más bien ora para que tus ojos se abran y puedas ver todo lo que Dios desea mostrarte. No te rindas ante las situaciones que te retan, busca en el Señor porque allí donde tu estés Dios tiene más para ti.
Tal vez quieras orar como lo hizo David en el Salmo 119, verso 18, que dice “Ábreme los ojos para contemplar las grandes maravillas de tus enseñanzas”. Salmos 119:18 (RVC)
Oremos “Amado Señor, gracias por mostrarme que hay mucho mas que lo que mis ojos naturales puedan ver, te pido que me permitas ver mas allá de lo natural, y que así pueda crecer en mi conocimiento de Tu Reino, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Ábreme los ojos para contemplar las grandes maravillas de tus enseñanzas”. Salmos 119:18 (RVC)
Buen dia
Juan C Quintero
Buendiatodoslodias.com
