
La vida se asemeja a una carrera atlética en la que las personas anhelan alcanzar metas; y pasa que a muchos no les importan los métodos utilizados, por lo tanto, no miden las consecuencias de sus actos, además no disfrutan del recorrido.
Quizás para ellos la idea sea solo el alcanzar un determinado “estatus” y luego “disfrutar del logro”.
Esta manera de pensar y actuar nos muestra que estas personas están buscando más el “tener que el ser” y así nunca se va a disfrutar el poseer porque primero debe estar fuerte el ser interior.
En la Biblia, en la primera carta a los Corintios, capítulo 9, verso 25, dice, “Todos los atletas se entrenan con disciplina. Lo hacen para ganar un premio que se desvanecerá, pero nosotros lo hacemos por un premio eterno”. (NTV)
Para mejorar interiormente es necesario prepararse y trabajar continuamente en el crecimiento espiritual y la buena noticia para el que decide hacerlo es que Dios le acompaña y le ayuda en el proceso.
Hoy le comparto 3 elementos que le ayudaran en la búsqueda de mejorar en todas las áreas de su vida, empezando por su ser interior:
1. Deseo genuino de Aprender: Esto es, prepararse intencionalmente, encontrar diariamente algo que sea nuevo y que alimente su vida. El mejor y más excelente manual para aprender a tener éxito en la vida a la manera de Dios es la Biblia, léala, prepárese y aprenda de ella.
2. Ser constante: Esto significa avanzar sin detenerse. El afán solo trae dificultades cansancio y nos hacer cometer errores; pero avanzar un día a la vez sin acelerarse es la clave para llegar a la meta.
Aplicado a la vida, esto sería como “avanzar, sin prisa, pero sin pausa”; eso sí, haciendo altos que le permitan evaluar los logros y fracasos para aprender de ellos.
3. Activar lo aprendido: es decir, actuar, el conocimiento sin acción es ineficaz y una pérdida de tiempo. Todo en la vida requiere acción, incluso la fe, aunque parezca increíble, requiere trabajo la Biblia nos dice que “la Fe sin obras es muerta” Santiago 2:17
Por lo tanto, no te detengas, ora, aprende, actúa, evalúa y mejora todos los días, repite el proceso diariamente y avanzarás… recuerda que el Espíritu Santo está contigo.
Oremos: “Amado Señor, reconozco que me he rendido y he dejado de hacer lo más importante que es buscarte a ti y leer tu Palabra. Hoy me arrepiento y me comprometo nuevamente a aprender de tus cosas, a ponerlas en práctica y hacerlas sin rendirme, sabiendo que la recompensa viene de ti, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “Todos los atletas se entrenan con disciplina. Lo hacen para ganar un premio que se desvanecerá, pero nosotros lo hacemos por un premio eterno”. 1 Corintios 9:25 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
