
Confiar significa poner la fe en algo o en alguien. Podemos decir que todo el mundo confía en algo.
Surge la pregunta es, ¿en qué o en quién se confía?
Vivimos en un tiempo donde la confianza se ha perdido, se desconfía de muchas cosas y también de las personas, por ejemplo, con frecuencia tenemos dudas de los productos que compramos, de las personas que nos gobiernan, de la palabra que alguien nos da para cumplir con alguna promesa.
Vivir con desconfianza es una de las causas del estrés en nuestras vidas, porque es algo contrario a la naturaleza que Dios nos dio, puesto que nacimos para confiar.
En la Biblia, en el libro de los Salmos, capítulo 20, verso 7, dice, “Éstos confían en sus carros de guerra, aquéllos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios” (TLA)
El Señor nos diseñó con la capacidad y el deseo de confiar en algo más grande que nosotros mismos, para que en nuestra limitación humana pudiéramos poner nuestra fe en Él.
La realidad es que, si no confías en Dios, vas a confiar en alguien o en algo más.
Es fácil cambiar la confianza en el Señor por cosas o personas en el plano natural, por ejemplo, poner la confianza en un título profesional, en la experiencia personal, en el dinero, en los bienes que posees -un auto, una casa; quizás puede ser que se ponga la confianza en un negocio, o una persona, tal vez tu cónyuge, el jefe.
Quizás no sabes que esta es una “confianza limitada e inútil”, la que en un momento se va a derrumbar, acabar o a crear desilusión.
Debes saber que quien pone su fe en algo o alguien distinto a Dios está cometiendo idolatría.
Coloca tu confianza en el único y verdadero, en aquel que lo dio todo por ti, en nuestro Señor Jesús, es el único camino al cielo y quien nunca falla;
Oremos, “Amado Señor, reconozco que me he dejado llevar a confiar en las cosas que el mundo ofrece. Pero hoy pido perdón y me reconecto contigo, decido voluntariamente colocar mi confianza en ti, en tu gracia, y voluntad, lo oro y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Éstos confían en sus carros de guerra, aquéllos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios” Salmos 20:7 (TLA)
Buen dia
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
