
He visto elegantes potes de basura en los lobbies de las oficinas; recuerdo que una vez me acerque a botar algo y cuando pise el pedal para abrir la puerta un horrible olor salió del interior, lo que me obligó a mover el pie para que el olor se ocultara.
Quiero usar esto como una analogía para referirme a que “el olor era una indicación externa de una situación interna”.
Hay personas que se ven hermosas por fuera, pero que cargan con amargura en su corazón, por lo tanto, sus reacciones son también una indicación externa de una situación interna.
Muchas personas tratan con la amargura reprendiendo a Satanás o intentando por sus fuerzas cambiar la actitud, pero solo lo logran temporalmente.
La verdad es que la manera en la que Dios trata con esta situación es “enfrentando las causas que activan las malas actitudes”; esto significa que, puedes verlas, admitirlas y exponerlas, para que luego dejes que Jesús te limpie.
En la Biblia, en el libro de los Salmos, capitulo 139, versos 23 al 24, dice así, “Examíname, oh, Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.” (NVI)
Debemos tener esta misma actitud cuando se trata de nuestra vida. Puesto que la manera en la que reaccionamos es una indicación vital de lo que está pasando verdaderamente dentro de nosotros.
La amargura puede ir ganando terreno, se extiende rápidamente y termina en ira si no se resuelve rápidamente. Y la causa muchas veces es una herida abierta; una herida desatendida que afecta a otros.
Por eso es esencial prestar atención a tus reacciones y estar atento(a)s a los indicadores de la amargura escondida mientras le pides al Señor que te permita darte cuenta de las actitudes dañinas que se albergan en tu corazón.
Cuánto más rápido puedas ver la causa de lo que esta mal en tu interior, más rápido podrás invitar a Jesús para que te ayude en la situación que estas enfrentando; para así, sanar tu corazón y deshacerte del mal que te aqueja interiormente, así tu exterior y tu interior expresarán la belleza que Dios ha puesto en ti.
Oremos, “Amado Señor, oro hoy para pedirte que traigas a la luz cualquier cosa que este arraigado en mi corazón que necesite sanidad y atención sobrenatural. Ayúdame a enfrentarme a estas áreas con Tu gracia y con Tu verdad, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Examíname, oh, Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.” Salmos 139:23-24 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
