EMANUEL
Pastor, Jorge L. Cintrón Calzada
Mensaje para ser presentada en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico el 29 de diciembre de 2024, 10:15am
Texto Bíblico: Lucas 2:6-7
“Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”
Una de las tradiciones de la Navidad es preparar con figuras una escena del nacimiento de Jesús. ¿De dónde surgió esta tradición? Se atribuye el origen de esta tradición a Francisco de Asís. El 24 de diciembre de 1223 este monje católico celebró un culto de Navidad en Graccio, Italia en un establo y utilizó el pesebre como el lugar desde el cual se dirigió a los asistentes. El pesebre estaba vacío, no había un niñito, pero a su lado estaban un buey y una mula.
A partir del siglo XIV, fundamentalmente a través de los monjes franciscanos, el montaje de escenas del nacimiento de Jesús para Navidad se consolidó como tradición en la península itálica y fue pasando al resto de Europa. Posteriormente esta práctica pasó a América, y al resto del mundo.
Dicen los historiadores que el primer sermón de Navidad lo predicó el 25 de diciembre de 386 Crisóstomo de Antioquía.
El evangelista Mateo al escribir sobre el nacimiento de Jesús toma la siguiente profecía de Isaías: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.” (Mateo 1:23)
¿Por qué Dios se hizo hombre en Cristo Jesús?
Para que toda persona pudiera ver su gloria. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” . (Juan 1:14)
Para mostrar a toda persona la gracia divina, “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Romanos 5:8) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)
El que se acerca a Jesús nunca estará solo, porque Él es Emanuel, Dios con nosotros.
Conocer a Emanuel es obtener calma en medio de tanta confusión que hay alrededor nuestro, porque Él es príncipe de Paz y Él apacentará a su pueblo.
Mateo toma otra profecía de Isaías: “Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.” (Mateo 2:6) Emmanuel apacentará a su pueblo porque Él es Jesús; el Cristo; el Salvador; y el Mesías.
El escritor de Hebreos señala: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:15-16)
Él es el Cristo.
Pedro confesó sobre Él: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” (Mateo 16:16) Jesús le dijo: “yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” (Mateo 16:18,19
Es el Salvador
Hablando con sus discípulos les dijo: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.” (Juan 10:9)
Todas las profecías se cumplen en Él porque es el Mesías
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Hebreos 1:1)
Jesús declaró que Él era el buen pastor, el que apacienta a su pueblo.
También hizo una gran promesa: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20)
Emanuel es Dios con nosotros y el que apacienta a su pueblo
El que se acerca a Jesús nunca estará solo, porque Él es Emanuel, Dios con nosotros.
El 25 de diciembre es el día de la Navidad. Celebramos que Dios está con nosotros porque Él es Emanuel.

