
A quien actúa con bondad y es intencional en hacer el bien, le va bien, aunque al principio no lo parezca. Por otro lado, el que hace el mal, termina mal.
En la medida en la que nos hacemos mayores nos damos cuenta de que es necesario no apresurarse en hacer juicios sobre las personas.
A veces, quien no nos agrada en la primera impresión, es realmente una persona fiel y quien se convierte en un verdadero(a) amigo(a).
Otras veces, quien al principio nos agrada, es quien al final nos defrauda con sus palabras y con sus actos.
En la Biblia, en el libro de los Proverbios, capítulo 27, verso 19, dice “Así como el rostro se refleja en el agua, el corazón refleja a la persona tal como es”. (NYV)
Dos cosas importantes aprendemos de este proverbio de Salomón; primero que debemos ser personas auténticas, es decir que en todo momento y ante cualquier persona con la que estemos, debemos ser personas integras y con valores firmes bien establecidos en la verdad de la Palabra de Dios.
La segunda es que no debemos aceptar todo lo que alguien diga solo porque su apariencia es buena, sino que, debemos conocerla mejor antes de aceptar sus palabras y su amistad.
Porque tal y como lo dice el versículo de hoy, “el corazón es el que refleja a la persona tal y como es en realidad”
Esto lo puedo expresar también por mi experiencia personal, porque me he equivocado haciendo juicios “a priori” de las personas.
Decide ser una persona confiable y que actúa de la manera correcta en todo lugar.
Pero también, espera antes de darle total confianza a los demás antes de conocerlos verdaderamente.
Oremos “Amado Señor, hoy te pido que me ayudes a ser una persona transparente, para actuar de la manera correcta en publico y en privado. Pero también te pido que me ayudes a ver a las personas por quienes son en realidad en su interior y no solo por su apariencia exterior, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
