
Es claro que para tener éxito en una labor se requiere estar enfocados en las metas y perseverar en ellas.
Sin metas no puede haber enfoque.
Esto aplica también para nuestra relación con el Señor, es decir, que si tenemos como meta crecer espiritualmente es necesario estar enfocados en ese propósito.
La realidad es que, con el ajetreo de la vida diaria, mantener la mente centrada en Dios requiere un esfuerzo intencional.
Así que, si la meta más importante que tienes en este tiempo es el crecimiento en tu relación con Jesús, entonces te sugiero los siguientes tres pasos.
Primero, empiece hoy mismo a tener el hábito de la oración. La comunicación regular y sincera con el Señor establece una poderosa conexión, que activa tu mente para actuar en la Voluntad del Padre.
Segundo, invierta tiempo para recibir revelación del Espíritu Santo en la lectura de la Biblia; debes saber que al leer la Palabra de Dios regularmente tu mente comienza a recibir las verdades divinas, brindándote la guía en cada etapa de tu vida.
Tercero, congrégate en una comunidad de fe, esto es clave, porque al estar rodeados de cristianos se crea un ambiente de apoyo mutuo donde se fortalece la fe y las mentes se enfocan colectivamente en Dios; además adoraras al Señor, recibirás instrucción para ser un discípulo consagrado, te mantendrás en un ambiente sano para tu corazón.
Estos tres pasos están inmersos en esta declaración Bíblica del Libro del profeta Isaías, capitulo 26, verso 3, que dice “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado”. (RVC)
¡Qué gran regalo nos ofrece el Señor!, nos promete si lo buscamos y perseveramos con el enfoque mental puesto en Él, nos guardará en completa paz, una que no es natural sino sobrenatural
Oremos, “Amado Padre Celestial, he decido crecer en mi vida espiritual poniendo como meta número uno mi relación contigo, te pido que me ayudes a mantener mi mente enfocada en Ti, en tu amor, siendo un verdadero discípulo (a) de Jesús, así recibo la promesa de que tu paz guardará mi corazón, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo, “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado”. Isaías 26:3 (RVA)
Buen Dia
Juan C Quintero
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