
La familia es un invento de Dios.
El creador de todo lo que existe ha diseñado el modelo familiar, ¡no hay otro modelo!.
No importa cuántas políticas se voten, ni cuantas tendencias, películas, series o famosos digan o muestren lo contrario, la familia es y será la unión de un hombre con una mujer que tienen hijos y que están bajo la cobertura y la bendición de Dios.
Dios entregó una función muy importante tanto al hombre como a la mujer,
lamentablemente, en estos tiempos hay un espíritu de confusión y por eso vemos cómo todo se ha salido del propósito inicial y como consecuencia los miembros de la familia han perdido la noción del propósito y de su rol en la sociedad.
Nuestro Dios es un Dios de orden, y cuando el orden que Él estableció se activa en tu familia, entonces la bendición que Él promete se manifiesta.
El hombre es cabeza del hogar, la mujer es la ayuda idónea, y cuando esto está claro en la mente y en el corazón de todos en el hogar, entonces hay paz y armonía en ese lugar.
La confusión y tergiversación de los roles dados por Dios para la familia, producen división, peleas, individualismo y finalmente divorcios.
El Señor decreta que el principio para que la familia viva en bendición y se mantenga unida, está en vivir acorde con la Palabra de Dios; lo vemos en el libro de Deuteronomio, capítulo 6, versos 6 al 7, que dice “Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes”. (NVI)
La verdad de la Palabra de Dios se debe dar como herencia a los hijos e instruirles a que hagan lo mismo.
Así que, hoy oramos por la familia, por la herencia que hay en la Palabra de Dios para los hijos y las futuras generaciones, y para que se ponga en práctica la voluntad de Dios en cada hogar.
Oremos “Amado Señor, oro por mi familia, te doy gracias por mis padres, por mis hermanos, y por mi descendencia. Tu Palabra me instruye y me gobierna, por eso decido obedecerla. Señor que todos en mi familia sean salvos, vengan al conocimiento de Jesús como Su Señor y Salvador; guarda a los hijos de todo mal y peligro y llévalos por el sendero de la bendición, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes”. Deuteronomio 6:6-7 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
