Salmos 16 - Comparación Bíblica

Comparación Bíblica - Salmos 16

Salmos 16

Reina-Valera (1960) (RV60)

1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

2 Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.

3 Para los santos que están en la tierra, Y para los íntegros, es toda mi complacencia.

4 Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios. No ofreceré yo sus libaciones de sangre, Ni en mis labios tomaré sus nombres.

5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte.

6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

7 Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.

8 A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;

10 Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

11 Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.

Nueva Versión Internacional (NVI)

1 Cuídame, oh Dios, porque en ti busco refugio.

2 Yo le he dicho al Señor: Mi Señor eres tú. Fuera de ti, no poseo bien alguno.

3 Poderosos son los sacerdotes paganos del país, según todos sus seguidores.

4 Pero aumentarán los dolores de los que corren tras ellos. ¡Jamás derramaré sus sangrientas libaciones, ni con mis labios pronunciaré sus nombres!

5 Tú, Señor, eres mi porción y mi copa; eres tú quien ha afirmado mi suerte.

6 Bellos lugares me han tocado en suerte; ¡preciosa herencia me ha correspondido!

7 Bendeciré al Señor, que me aconseja; aun de noche me reprende mi conciencia.

8 Siempre tengo presente al Señor; con él a mi derecha, nada me hará caer.

9 Por eso mi corazón se alegra, y se regocijan mis entrañas; todo mi ser se llena de confianza.

10 No dejarás que mi vida termine en el sepulcro; no permitirás que sufra corrupción tu siervo fiel.

11 Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha.

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